SOMOS NOSOTROS

“Nos mueve el amor, el crecimiento y la construcción conjunta con los más necesitados”

¿Qué hacemos y cómo lo hacemos?

  • Enfoque en los más vulnerables:

    La Pastoral Social se centra en atender a personas y grupos en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad, buscando mejorar sus condiciones de vida y promover su desarrollo integral. 

  • Fundamentación en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia:

    La acción pastoral se inspira en los principios del Evangelio, como el amor al prójimo, la justicia social, la solidaridad y la dignidad de la persona humana, así como en los documentos de la Doctrina Social de la Iglesia. 

  • Diversas áreas de intervención:

    La Pastoral Social en Barranquilla aborda problemáticas como la pobreza, la desigualdad, la falta de acceso a la salud, la educación, la vivienda, entre otros. 

  • Colaboración con otras instituciones:

    Se establecen alianzas y colaboraciones con otras organizaciones sociales, entidades gubernamentales y otros actores relevantes para maximizar el impacto de las acciones y programas. 

  • Promoción de la justicia y la paz:
    La pastoral social busca construir una sociedad más justa y pacífica, promoviendo la defensa de los derechos humanos, la reconciliación y el diálogo social. 

Nuestra historia

En Pastoral Social llevamos más de 60 años construyendo esperanza junto a las comunidades más vulnerables del Departamento del Atlántico. A lo largo de los años hemos crecido, aprendido y transformado nuestra manera de servir, adaptándonos a los nuevos retos sociales y fortaleciendo nuestro compromiso con la dignidad humana.

Hoy, nuestra labor llega a todos los municipios del Atlántico, donde acompañamos a miles de familias que buscan mejores oportunidades y una vida más justa. Con el paso del tiempo, hemos tejido redes de solidaridad y cooperación que trascienden fronteras, uniendo corazones y esfuerzos con organizaciones, voluntarios y comunidades del resto de Colombia. Cada programa, cada proyecto y cada sonrisa son fruto del amor al prójimo hecho acción: visible en la transformación de vidas, medible en los cambios que logramos juntos y profundo en la fe que nos impulsa a seguir construyendo un futuro más humano, fraterno y solidario.